Red de Sabedores

La sabiduría de los pueblos está expresada en las ideas y las acciones de sus miembros. Los conocimientos no son propiedad de las personas sino que devienen de una interacción entre el universo, la naturaleza y el mundo, del cual nosotros formamos parte.

El conocimiento no está centralizado, forma un conjunto de entramados que se complementan recíprocamente. En cada lugar sagrado existen pueblos alrededor suyo que han conservado durante milenios la sabiduría heredada de los ancestros. La interacción, el diálogo y la complementariedad son importantes en este momento en el que la fragmentación y el individualismo gobiernan. Juntos y no fragmentados, esa es la consigna de este espacio, cuya creación obedece al mandato de 27 pueblos originarios de América, procedentes de las Áreas Culturales de Norteamérica, Mesoamérica, Intermedia y Andina-Amazónica, hasta la Patagonia chileno argentina que el año 2013, en Tezhúmaque, ezuamasagrada del pueblo Wiwa en Gonawindúa, Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia, se reunieron —junto a representantes de organismos internacionales como la UNESCO— para reconocer que la visión, pensamiento y cultura de estos pueblos había sido compartida por más de 15.000 años hasta ahora, tanto sincrónica como diacrónicamente en todo el continente. Allí, con apoyo de la UNESCO, se gestó el Proyecto IKWASHENDUNA o Los Cuatro Pilares, propuesto y acordado entre todos los asistentes y cuyos pilares son: 1) formar una red de sabedores de los pueblos originarios del continente con el fin de recuperar, reforzar y compartir esta visión ancestral para el mundo actual; 2) Mantener un diálogo transcultural con sabedores de otras tradiciones del mundo y nuestra ciencia actual; 3) Formar casas del conocimiento donde los saberes se hagan prácticos y puedan ser utilizados para resolver problemas específicos; y 4) Proponer a la UNESCO una nueva concepción de áreas protegidas denominada Reservas Espirituales de la Humanidad.

Declaración de Tezhúmake
Sabedores reunidos en 2013